lunes, 31 de mayo de 2010

LAZOS


Nunca había reparado en cómo está hecho un lazo. Qué curioso es un lazo. Una cinta dando vueltas que se enrosca, pero no se enreda. Vira, revira, circula y es como un abrazo, corazón con corazón, apretado entre los brazos.

Así es el lazo: Un abrazo en un obsequio, en el cabello, en el vestido, en cualquier cosa donde lo ponga.

Y cuando tiro de una punta ¿qué es lo que sucede? Se va escurriendo, resumiendo, desapareciendo. Se deshace el abrazo.

Suelta el obsequio, el cabello, ya no hay lazo.

Y a la cinta, que curioso, no le falta ningún pedazo. Ah! Entonces es así el amor, la amistad, todo lo que es sentimiento como un pedazo de cinta, enrosca, asegura un poquito, mas puede deshacerse en cualquier momento, dejando libres las dos puntas del lazo.

Por eso es que se dice: lazo afectivo, lazo de amistad. Y cuando dos se separan, entonces se dice: se rompieron los lazos. Y salen las dos partes, y también sale la cinta, sin perder ningún pedazo.

Así es el amor. No captura, no esclaviza, no aprieta, no sofoca. Porque cuando vira a eso, ya dejó de ser lazo.

Autor desconocido

¿QUE ES EL AMOR?



En una de las salas de un colegio habían varios niños. Uno de ellos preguntó:


Maestra... ¿qué es el amor?


La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.


Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:


Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.


El primer alumno respondió: Yo traje esta flor, ¿no es linda?


Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.


El tercer alumno completó: Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido, hermano: ¿no es gracioso?


Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio.


Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada.


La maestra se dirigió a ella y le preguntó:
Muy bien: ¿y tú? ¿no has encontrado nada?


La criatura, tímidamente, respondió: Disculpe, maestra. Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido.


Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?


La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.


Sabes, esto me lo envió quien me enseñó, que el amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder.


Amar es llevar en el alma, es Recordar, es Disfrutar, Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.


Desconozco su autor